Aplicación de Suertos Vitamina C

La aplicación intravenosa de vitamina C a altas dosis mediante goteo destruye las células cancerosas en cualquier lugar del organismo sin producir efectos secundarios. Así lo indican trabajos de investigación perfectamente documentados. Al parecer la vitamina C actúa contra las células cancerosas al provocar la producción de peróxido de hidrógeno siendo éste el que se ocupa de destruirlas mediante la generación de radicales libres. Claro que ni el producto ni la terapia son patentables y el método es más económico que los tratamientos con quimioterapias.  Y a ningún gran laboratorio le interesa por tanto que se sepa. Vea. –  Bit.ly/2oCbQ9n

Las conclusiones del estudio “Pharmacologic ascorbic acid concentrations selectively kill cancer cells”: “Action as a pro-drug to deliver hydrogen peroxide to tissues”,  publicado en septiembre pasado en “Proceedings of the National Academy of Sciences”,  no pueden ser más claras: “Los datos de la investigación nos indican que el ascorbato en concentraciones sólo logradas mediante administración intravenosa puede ser una pro-droga que favorezca la formación de H2O2 (peróxido de hidrógeno) y que la sangre puede ser el medio por el que llegue a los tejidos. Estos resultados dan pues plausibilidad a la aplicación intravenosa del ácido ascórbico en el tratamiento del cáncer y tiene además implicaciones inesperadas en el tratamiento de infecciones donde el peróxido de hidrógeno puede ser beneficioso”.

La investigación ha estado impulsada por el doctor. Mark Levinee -director de la sección Molecular y de Nutrición Clínica del “National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases”- quien ya en el año 2000 consiguió que se revisaran al alza las dosis máximas recomendadas de ingesta diaria de vitamina C y gracias a ello se aumentó en el caso de los hombres de 60 a 90 mg y en el de las mujeres de 60 a 75 mg Aunque él recomendó más del doble: 200 mg diarios.

En sus trabajos Levinee había comprobado que si bien la absorción de vitamina C alcanza siempre un punto de saturación cuando es ingerida oralmente no ocurre lo mismo cuando es introducida directamente en sangre. “Cuando las dosis de vitamina C se administran de forma intravenosa -explica Levinee- inicialmente sobrepasan el límite en el torrente sanguíneo pero luego es eliminada”. Según sus investigaciones una dosis de 10 gramos de vitamina C administrada de forma intravenosa produce una concentración 25 veces mayor en el torrente sanguíneo que la que se alcanza con la misma dosis consumida por vía oral.

Levinee y su equipo pensaron entonces que con la vitamina C podía ocurrir lo mismo que con algunos antibióticos que son peor absorbidos cuando se consumen oralmente mientras por vía intravenosa son mucho más efectivos. Y a fin de comprobar qué efecto tendría la vitamina C en dosis altas sobre las células cancerosas usaron “in vitro” distintas líneas de células tumorales a las que hicieron llegar una elevada dosis (en una cantidad que sólo podría conseguirse en el organismo infundiéndola directamente en sangre). Y lo que comprobaron es que la vitamina C “¡no afecta a las células sanas y, sin embargo, mata las células cancerígenas”. Posee pues “acción selectiva”. Algo que desde luego no se puede decir de los medicamentos quimioterápicos. Cabe agregar que según sus investigaciones la vitamina C lleva a la formación de peróxido de hidrógeno -una sustancia química utilizada de forma natural por nuestro sistema inmune- siendo éste al parecer el que realmente elimina las células cancerosas.

Por todo lo anterior, los sueros aplicados en nuestra clínica tienen altas concentraciones de vitamina C, de tal forma que al ser aplicados por vía endovenosa, se convierten en un potente antitumoral, a lo cual se le agrega además una dosis adecuada de  Pirofosfato de tiamina, que entre otras cosas, se encarga de aumentar a la normalidad la producción celular de la molécula de ATP (adenosin trifosfato) conocida también como la molécula de la vida, lo que proporciona la  energía necesaria  para el buen funcionamiento metabólico del organismo en general.